MANTENIMIENTO DE LA CARAVANA, AUTOCARAVANA Y CAMPER
ARTÍCULO Nº3
Mantenimiento del frigorífico de absorción
Realizamos
un paréntesis en las secciones habituales del proceso de mantenimiento, para
saltar al Anexo 1º dedicado al frigorífico de absorción. De esta forma muchos
lectores podrán poner a punto su frigorífico ahora que llegan con el buen
tiempo las salidas campistas más importantes del año.
El
frigorífico de la caravana, autocaravana y cámper es uno de esos elementos de
abordo sin el cual, el caravanning no sería lo que es hoy día. El frigorífico
proporciona la deseada autonomía, permitiendo estacionar en lugares remotos,
eliminando en gran medida la necesidad de acudir a reponer los alimentos
perecederos frecuentemente. El frigorífico permite mantener los alimentos en óptimo
estado de conservación para su consumo durante varios días y en cualquier época
del año, lo cual es de agradecer especialmente en el período estival.
Y
para que el frigorífico de absorción cumpla su función correctamente es
necesario realizar (en contra de lo que muchos usuarios piensan y practican), un
mantenimiento periódico. En nuestros muchos años de experiencia en el sector
del caravanning hemos recibido decenas de quejas de usuarios decepcionados por
el pobre rendimiento de sus viejos y también nuevos frigoríficos. Pues bien,
salvando el hecho indiscutible de que el frigo de absorción proporciona un
rendimiento inferior a los de compresor, podemos afirmar que en la mayor parte
de los casos, el bajo rendimiento suele ser debido a la falta de mantenimiento
del aparato y a su inadecuada utilización. Y es que tendemos a comparar y a
utilizar el frigo de la caravana o autocaravana como si fuera el doméstico,
cuando su tecnología y condiciones de uso son completamente diferentes. Por un
lado, el de casa funciona con un compresor que consume toda la potencia posible
a 220V., disponen de hasta 2 y 3 motores y están siempre alejados de fuentes de
calor. Por su lado, el de la caravana funciona con la limitada potencia que una
pequeña llama de gas proporciona al grupo de absorción, están expuestos al
calor externo, su pequeño volumen hace que sea muy vulnerable a los usos
continuados (aperturas frecuentes de puerta), para su funcionamiento adecuado
debe estar perfectamente nivelado lo que en ocasiones no siempre es posible,
etc. En definitiva, las condiciones de uso del frigorífico de caravana son
mucho más limitadas, y si deseamos obtener el máximo rendimiento hay que
respetarlas siempre que sea posible.
El
mantenimiento del frigorífico de absorción.
Nota
preliminar:
en ningún caso el grupo de absorción situado en la parte trasera del frigorífico
debe abrirse o taladrarse, pues contiene líquidos corrosivos a alta presión.
·
En
esta sección revisaremos el estado del frigorífico de absorción, su interior,
exterior, instalación y funcionamiento general.
·
La
revisión de este aparato POR PARTE DEL USUARIO se realizará persiguiendo un
doble objetivo:
·
detectar,
anticipar y corregir posibles fallos de funcionamiento, los cuales en ocasiones
pueden conducir a situaciones peligrosas para las personas, pues no hay que
olvidar que estos frigoríficos están alimentados a gas y a 220V.
·
asegurar
un óptimo nivel de rendimiento del aparato.
Esta
sección NO ESTA DEDICADA a dar pautas o soluciones para reparar frigoríficos
averiados, pues este tema requiere conocimientos técnicos y herramientas
especializadas, quedando por tanto fuera del propósito de este artículo.
·
Recordamos
como es habitual, que ante un fallo o indicio de fallo de cierta envergadura,
especialmente si se trata del sistema de gas o en el grupo de absorción, NO
intentemos repararlo por nosotros mismos, sino que acudamos a un taller
especializado competente para evitar riesgos innecesarios.
·
La
revisión puede completarse en unas dos horas (hay que sumar las obligadas
esperas para medir la temperatura del aparato) si no surgen contratiempos.
Aconsejamos que esta revisión se realice al menos una vez al año, coincidiendo
con el principio del período de uso más extenso (estas fechas primaverales son
ideales para ello), aunque el período de revisión y la profundidad de la misma
está en función de las condiciones de uso del aparato, si se trata de uno
nuevo o de cierta antigüedad, etc.
·
Herramientas
y material necesario:
·
Destornilladores
planos y de estrella.
·
Para
la limpieza: paños secos y ligeramente húmedos, alcohol de quemar o limpiador
doméstico suave, compresor con pistola de aire a presión o en su defecto una
brocha de cerdas suaves y un cepillo pequeño de dientes. Para la limpieza
interior, bicarbonato de sosa.
·
Polímetro,
para medir las tensiones suministradas al aparato. Existen modelos económicos,
perfectamente válidos para nuestro propósito, desde 1.000 PTA.
·
Un
termómetro, para comprobar la temperatura interior del frigo y exterior del
ambiente.
·
Nota:
aunque no es absolutamente necesario, es recomendable extraer el frigorífico de
su ubicación, con el fin de realizar una mejor inspección ocular sobre su
cableado, dispositivos, grupo de frío, etc. que se encuentran tanto en la parte
posterior como en la superior. Retirar el frigo de su mueble, es una tarea
sencilla que únicamente requiere extraer los pocos tornillos con que se sujeta
al mueble. Estos suelen encontrarse bien dentro del frigo (si la sujeción está
realizada de dentro hacia fuera), bien el los costados exteriores del mueble
(tornillos desde fuera a dentro).

Esquema
básico de instalación del frigorífico de absorción.
Generalidades.
El sistema de frío por absorción fue inventado en el año 1922 por los
ingenieros suecos V. Platen y Munters, y basándose en el mismo principio, desde
entonces los usuarios de caravanas y autocaravanas se han beneficiado de tal
descubrimiento de manera muy provechosa.
El
sistema de absorción es especialmente adecuado para vehículos de cámping, por
su silencioso funcionamiento, su larga duración al no presentar elementos móviles
y por su autonomía, pues puede funcionar con diferentes fuentes de energía,
siempre y cuando proporcionen el calor suficiente para hacer hervir el líquido
que se encuentra en el interior del grupo de frío (p. ejemplo gas butano y
propano, petróleo, 12V y 220V.).
Pero
para que un frigorífico de absorción alcance su nivel óptimo de rendimiento,
es necesario tener en cuenta algunos principios elementales de uso:
·
Las
frecuentes aperturas de la puerta reducen el rendimiento del aparato
considerablemente.
·
Es
absolutamente necesario disponer de una ventilación adecuada del grupo de
absorción, tal y como indica el fabricante. Para ello se dispondrán
generalmente dos rejillas de al menos 250 cm2 de paso libre cada una. Por la
inferior entra el aire fresco, y por la superior sale el aire caliente,
refrigerando de esta forma el grupo de absorción. En ocasiones, cuando el calor
exterior es muy elevado y hay ausencia total de viento, la ventilación puede
ralentizarse, empobreciendo el rendimiento general del aparato. Esto solo será
posible corregirlo instalando un ventilador especial que fuerce el aire a
circular sea cual sea la situación en el exterior. Las rejillas deben estar
situadas como en la figura, es decir favoreciendo la circulación del aire
caliente hacia arriba.
Nota: en algunos cámpers, donde el
espacio es muy limitado, podemos observar que las rejillas no están ubicadas en
los lugares recomendados. Esto suele ser debido a que se encuentra por medio un
bastidor del vehículo, una ventana, etc. En estos casos el frigorífico
proporcionará un rendimiento ligeramente inferior al nominal.
·
Las
fuentes de energía deben proporcionar calor suficiente para hacer hervir el líquido
del interior del grupo de frío. Por ello, la combustión del gas debe
realizarse correctamente y las resistencias eléctricas de 12V. y 220V. deben
proporcionar la potencia adecuada.
·
Grupo
de frío en buen estado. Un simple desperfecto en cualquier tubería del grupo
de frío puede hacer disminuir el rendimiento del aparato, debido a que su
complejo entramado de tuberías es muy sensible a cualquier cambio, sea una
abolladura, torcedura, etc.
·
Orientación
adecuada del aparato. En ocasiones hacemos funcionar el aparato estando el
costado del vehículo donde está instalado el frigorífico de cara al sol. Esto
simplemente hará descender su rendimiento en picado, pues la ventilación del
grupo se verá empobrecida y el calor acumulado en el mismo hará perder
potencia al conjunto.
·
El
aparato debe estar perfectamente nivelado respecto de la horizontal, pues de
otro modo el grupo de absorción no funcionará a pleno rendimiento.
·
En
ocasiones, el frigo proporciona un bajo rendimiento a 220V. mientras que a gas
funciona correctamente. Esto puede ser debido a que muchos cámpings no
suministran una tensión nominal de 220V., sino que en ocasiones puede estar por
debajo de 180V.
·
Cuando
un frigo de absorción no funciona bien, o al menos se espera de él un
rendimiento superior, muchos usuarios lo hacen funcionar a gas y 220V. simultáneamente.
Esto jamás debe realizarse, pues provocará el efecto contrario, e incluso daños
irreversibles al aparato.
1. Prueba de encendido. El
primer paso de la revisión consiste en probar que el aparato se enciende en los
tres modos de funcionamiento, es decir a gas, 12V. y 220V. Para ello, siga las
instrucciones de encendido proporcionadas en el manual de uso del frigorífico.
Revisaremos el estado de los mandos de encendido. Si alguno de ellos está
deteriorado, debe sustituirse cuanto antes, pues es realmente molesto hacer
funcionar un frigorífico a través de un resbaladizo espárrago metálico.
Los
pilotos de encendido deben revisarse, pues en ocasiones están estropeados y nos
confunden indicando un mal funcionamiento del aparato, cuando el frigorífico
opera perfectamente.
En
los dos modos eléctricos, 12V. y 220V. no suelen ocurrir problemas dada la
simplicidad del sistema. Se trata de dos sencillas resistencias eléctricas con
forma cilíndrica alojadas junto al hervidor. Si se diese el caso, la sustitución
de estas resistencias es sumamente sencillo, pues están acopladas simplemente a
presión.
Sin
embargo en modo de gas, sí pueden ocurrir algunos de los siguientes problemas:
·
No
se enciende la llama.
Posibles soluciones:
·
Revisaremos
si la bujía de encendido se encuentra en su alojamiento junto al quemador. Si
se ha movido, la ajustaremos en su debido lugar.
·
La
bujía puede estar sucia. La limpiaremos con un cepillo suave y un paño húmedo.
·
La
chispa de encendido puede no saltar al termo-pass. Situaremos el termo-pass más
cerca de la punta de la bujía.
·
La
bujía puede estar defectuosa. Podemos sustituirla nosotros mismos.
·
El
piezo-eléctrico del encendido puede estar defectuoso y no transmite
electricidad a la bujía. Podemos sustituirlo nosotros mismos.
·
El
quemador está sucio u obstruido por un insecto u otro pequeño objeto. Lo
limpiaremos con alcohol de quemar y un cepillo suave. Retiraremos los objetos
que obstruyen el paso del gas.
·
Chiclé
obstruido. Lo limpiaremos utilizando aire a presión y un paño húmedo, nunca
por medios mecánicos abrasivos.
·
La
llama no permanece encendida.
Posibles soluciones:
·
El
mando de encendido tropieza, al empujarlo, con la chapa embellecedora. Situar
una arandela separadora entre el mando y la chapa.
·
El
regulador de gas no es el correcto o está estropeado. Sustituirlo por uno que
proporcione la presión adecuada para el frigorífico.
·
Filtro
de gas obstruido (se encuentra dentro del tubo metálico de entrada de gas,
aproximadamente a 1 cm. de su extremo ). Retirarlo, limpiarlo e introducirlo de
nuevo en su lugar.
·
Termo-pass
defectuoso. Este dispositivo de seguridad en forma de fino alambre que llega
desde la llave de regulación de gas hasta el mismo quemador, en ocasiones se
estropea, debiendo sustituirse inmediatamente, preferiblemente en un taller
especializado.
·
Válvula
de regulación de gas estropeada. Sustituirla inmediatamente en un taller
especializado.
2. Limpieza y revisión interior. El
interior del frigorífico y sus accesorios se limpian con un paño humedecido en
una solución de ½ litro de agua caliente y una cucharadita de bicarbonato de
sosa. Nunca usar detergentes, polvos de fregar o productos con fuerte olor
(pino, etc.) a riesgo de inutilizar el frigo por un largo tiempo. La junta
imantada de la puerta debe limpiarse cuidadosamente con agua caliente y jabón,
y a continuación secarse a conciencia. El resto del aparato se limpia con
detergente líquido estándar doméstico.
La
revisión del interior del frigorífico es sencilla:
·
Comprobaremos
que el condensador interior (una pieza de aluminio con lamas situada al fondo en
la parte superior) está firmemente sujeto (de otro modo la transmisión y
difusión de frío es inadecuada) y que entre dos de sus lamas y en contacto con
el condensador se encuentra un pequeño cabo de alambre (el bulbo del
termostato) de unos 10cm. de largo.
·
Iluminación
interior (sólo algunos modelos). Comprobaremos si funciona correctamente. Si no
es así, revisaremos la lámpara (¿está fundida?) y el interruptor automático
(situado en el marco exterior de la caja del frigorífico) que en ocasiones
queda enganchado e inoperativo.
·
Puerta.
Comprobaremos que la junta imantada cierra perfectamente en todo su perímetro.
De no ser así, conviene sustiturla por completo (no admite reparación).
Aplicaremos un poco de líquido engrasante tipo “3 en 1” a los pivotes
rotantes (los que hacen de bisagra) de la puerta, y en su caso apretaremos los
tornillos de las piezas que van fijas al cuerpo del frigorífico y a la propia
puerta, que suelen aflojarse con el uso.
3.
Revisión de sistema de ventilación.
Comprobaremos que las rejillas exteriores se encuentran libres de objetos, tale
como hojas, insectos, etc. que impidan la normal y adecuada ventilación del
equipo. La mosquitera debe limpiarse minuciosamente, pues en ocasiones las pequeñas
partículas adheridas pueden llegar obstruir el paso de aire hasta en un 50%.
Comprobaremos que la rejilla de salida de humos también está libre cualquier
obstrucción.

Esquema
básico del grupo de frío del frigorífico de absorción
4.
Revisión del grupo de frío o absorción. Comprobaremos
visualmente y al tacto que el grupo de absorción se encuentra en buen estado,
libre de golpes, abolladuras, óxido, etc. Si observamos algún agujero, grieta,
olor amoníaco o indicios de falta de estanqueidad del grupo, la unidad debe
ser inmediatamente inutilizada y retirada. Estas averías no pueden repararse,
si no es sustituyendo el grupo de frío completamente, lo que en ocasiones
resulta más caro que comprar un aparato nuevo.
El
grupo de absorción se limpia con un cepillo suave y un paño humedecido con
agua eliminando suciedad, polvo y pequeños objetos adheridos. Antes de su
limpieza asegurarse que el aparato está apagado y que las tuberías están frías.
5.
Revisión del sistema de gas. Con
el aparato apagado, inspeccionaremos visualmente el tubo de gas flexible que se
conecta a la unidad para detectar posibles grietas o señales de deterioro
grave. La conexión con el tubo rígido del aparato debe ser firme y puede
comprobarse si hay fugas mediante una solución jabonosa o un líquido especial
en spray. No utilizar nunca llamas cercanas al descubierto.
Con
el aparato encendido en modo gas, comprobaremos cómo se realiza la combustión.
La combustión es incorrecta y por tanto peligrosa cuando: (1) la llama es
amarillenta y/o (2) cuando la llama produce mal olor. Estos son indicios de una
combustión incompleta que posiblemente está liberando el venenoso monóxido de
carbono (CO). Tengamos siempre presente que el monóxido de carbono es una
sustancia LETAL, no posee olor propio (lo que la hace difícil de detectar en
ocasiones) y actúa silenciosamente sin dar tiempo a las personas a reaccionar.
Una combustión correcta se realiza cuando la llama es de color
predominantemente azul, está bien formada, está pegada junto al propio
quemador (sin hueco entre ambos) y produce un suave ruido silbeante. Si la llama
aún siendo azulada chisporrotea, no presenta una forma regular o se producen
golpes de llama incluso sonoros, las causas podemos buscarlas en los quemadores
(suciedad, pequeños objetos atrapados, etc.).
Con
el mando del regulador al mínimo, la llama debe tener entre 1,5 y 2 cm. de
altura. Con el mando al máximo, la llama debe estar entre 5 y 6 cm. de altura.
Si observamos que la llama no cumple alguna de las reglas mencionadas, la
combustión se está realizando incorrectamente, por lo que procederemos a
limpiar el quemador y chiclé. El quemador se limpia con alcohol de quemar y un
cepillo suave, retirando los objetos que puedan obstruir el paso del gas. El
chiclé se limpia utilizando aire a presión y un paño húmedo, nunca mediante
medios mecánicos abrasivos.
Una
vez limpiadas estas piezas, si el problema persiste, el aparato debe llevarse a
un servicio de reparaciones especializado, pues existe riesgo potencial de
intoxicación para la personas.
Para
mayor información sobre temas de gas, consulte la Sección 2, dedicada al
sistema de gas de abordo, publicada en números anteriores.
6.
Revisión del sistema eléctrico. Revisaremos
los sistemas eléctricos de 12V. como de 220V. comenzando en sus conexiones con
el cableado proveniente de la redes eléctricas generales 12-220V. del vehículo.
Observaremos las conexiones, juntas y secciones de cable, para detectar
cualquier elemento pisado, suelto, flojo, oxidado, etc. que en su caso debe ser
sustituido. Si fuera posible, mediremos la tensión de entrada al aparato en los
modos de 12V. y de 220V (por ejemplo en el cámping donde acampamos más
habitualmente). Hay que tener en cuenta que muchos cámping proporcionan
tensiones por debajo de los 180V., cuando se necesita toda la tensión posible
para hacer funcionar el grupo de frío correctamente. Si esto es así, quizá no
podamos evitarlo, pero al menos conoceremos cual es la causa real del pobre
rendimiento de nuestro frigorífico.
Para
finalizar puede comprobarse que las resistencias de 12V. y 220V. están
funcionando correctamente. Para ello es necesario medir la intensidad de cada
una de ellas y comprobar que los valores medidos coinciden con los de la placa
de características técnicas de la unidad, situada generalmente en el interior
(véase la “Sección 3. Sistema Eléctrico”, publicado en anteiores números,
donde se explica con mayor detalle cómo medir el consumo de un aparato eléctrico).
Las resistencias de los frigoríficos suelen estar entre los 100 y 150 W. según
el modelo, tanto a 12V. como a 220V. Naturalmente, si observamos que alguna de
estas resistencias está defectuosa, debemos sustituirla, pues de lo contrario
el frigorífico no funcionará correctamente. Atención a los fusibles de
protección eléctrica del aparato, pues en ocasiones nos conducen a buscar averías
donde sólo hay un simple fusible fundido.
7.
Prueba de rendimiento. Se
trata de medir en condiciones normales de temperatura exterior (entre 20 y 25ºC,
con el vehículo situado a la sombra), la temperatura alcanzada en el interior
del aparato en los tres modos de funcionamiento. Anotaremos la diferencia entre
ambas temperaturas que servirá de referencia para observar su funcionamiento en
futuras ocasiones. Aunque los fabricantes de frigoríficos no suelen
proporcionar datos concretos sobre la temperatura alcanzada por sus aparatos,
orientativamente podemos decir que un frigorífico de absorción estándar de
caravana y autocaravana funcionando a máxima potencia reduce la temperatura
exterior entre 25 y 30º C (unos grados más en el congelador).
Para
efectuar las mediciones de temperatura correctamente, haremos funcionar el
aparato en cada modo de funcionamiento el tiempo suficiente para alcanzar un
nivel de rendimiento estable. Por ejemplo:
·
En
modo gas, haremos funcionar la unidad al menos durante 6 horas a plena potencia.
Después mediremos y anotaremos las temperaturas interior y exterior.
·
Seguidamente
pasaremos a modo 220V. , dejándolo operar durante 2 ó 3 horas. Después de
este tiempo mediremos y anotaremos las temperaturas interior y exterior.
·
Por
último pasaremos al modo 12V. dejándolo unas 2 ó 3 horas, para medir y anotar
las temperaturas interior y exterior por última vez..
Es
posible que entre el modo gas y los modos eléctricos observemos algunas pequeñas
diferencias de rendimiento (menos de 5 º C). Esto suele ser debido a que en
modo gas se obtiene mejor resultado al aprovecharse mejor el calor generado en
la combustión que el las resistencias eléctricas. Sin embargo en los modos
12V. y 220V. no deben observarse diferencias significativas puesto que las
potencias de ambas resistencias suelen ser similares (por ejemplo 130W a 12V. y
135 W. a 220V.)
8. Recomendaciones finales.
Recomendamos a aquellos usuarios campistas que hayan experimentado problemas con
su frigorífico de abordo, que antes de pensar en sustituirlo, realicen una
revisión completa como la que hemos expuesto en esta sección. Aprovechamos la
ocasión para recomendar también la oportunidad de instalar junto a la rejillas
traseras de aireación, un sencillo ventilador eléctrico de 12V. que
funcionando mediante un termostato, aumenta considerablemente la aireación del
frigo, y por tanto aumentará su capacidad refrigeradora (existen modelos en kit
que se instalan en menos de 30 minutos, desde 4.900
PTA.). Este útil dispositivo es especialmente recomendable para zonas de
intenso calor, como es la mayor parte de nuestra geografía en verano.
Si
habiendo realizado un servicio de mantenimiento y seguido unas recomendaciones
como las aquí expuestas observamos que el rendimiento de nuestro frigorífico
no es el esperado y no observamos causas aparentes, recomendamos acudir a un
servicio de reparaciones especializado donde con los medios adecuados pueden
detectar, diagnosticar y reparar averías que pueden llegar a ser de cierta
importancia.
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